Primeros dos partidos del nuevo Barcelona en la liga. 180 minutos en el que el balance no puede ser peor: 1 gol a favor, 2 en contra, 1 punto de 6 posibles y el equipo que no funciona, ni delante (falta de pólvora alarmante de los delanteros), ni atrás, donde Numancia y Racing han llegado una vez por partido con su potencial ofensivo y han sacado el mayor provecho posible. Peor imposible.
Guardiola ha tomado varias decisiones desde que esta al frente del equipo, y aún es pronto para saber si acierta o se equivoca. La primera es la profundidad de la plantilla: muy corta de efectivos. Una de las razones por las que ayer opta por salir a jugar en su debut en el Camp Nou con las novedades de Sergio Busquets y Pedrito (o Pedro, como quieran). Demasiado arriesgado teniendo la obligación de ganar si o si.
Aún así los chavales fueron de lo mejor del partido, junto a un Alves que asoma al que era en el Sánchez Pizjuan. La banda derecha fue una autopista cuando se juntaron el pequeño extremo del filial y el brasileño, que colgaban balones al área que ni Etoo ni Xavi en dos ocasiones acertaron a rematar.
La segunda parte fue el mismo monólogo. El Racing encerrado dedicado a dar patadas sin temor a ser expulsados y el Barcelona llegando y llegando pero sin hacer goles. Pedrito, Alves (larguero) y Pique tuvieron el gol en sus botas. Tuvo que aparecer Messi para poner el 1-0 de penalti. Por fin llegaba el gol.
Pero como si de una película de terror se tratara a los 5 minutos el Racing tuvo el único acercamiento al área, en el que Jonathan Pereira, que había salido minutos antes, desvió un tiro de Garay y colocó el empate en el marcador. Jarro de agua fria en el Camp Nou que no podian creer lo que estaban viendo.
Guardiola tiene mucho que mejorar: solidez defensiva, acierto en los metros finales… Y ya no estamos en pretemporada, se han dejado ir 5 puntos asequibles, no nos imaginemos pues cuando lleguen las etapas de alta montaña.
Habrá que esperar un cambio radical, acompañado por un golpe de fortuna. Próxima parada: Sporting de Lisboa.
Saludos.
